Pues, toda una larga vida con hijos grandes, uno de 14 y otra de 18 para llegar a ser una profesora, primero fue una idea para cerrar etapas que no concluí en mi juventud, pero con el transcurso del tiempo recorrido me di cuenta de que me gusta la enseñanza, la pedagogía, los niños y niñas, los jóvenes, como para dar de mí todo lo posible y más. Quiero traspasar mi amor por la lectura, la belleza del pensar, también el valor de la tolerancia que tanto nos cuesta como sociedad.
si, a mis 40 años comienzo esta nueva etapa de mi vida, para la reflexión, "si quieres puedes", no importan los años tanto, es cierto que ya no tienes la energía ni la paciencia de alguién más joven, pero si hay amor para entregar entonces mucho aporte puedes generar en quienes se van a formar.
Mi experiencia en el aula ha sido grata, niños y niñas que me saludan con gran cariño. En otras ocasiones me ha dado mucha pena, cuando se trata de ambientes vulnerables, ver jóvenes con rabia acumulada, falta de afecto y oportunidades sociales para desarrollarse y más pena me da ver a profesores que ya no creen en estos alumnos, que los maltratan, tristeza siento de ver que no se luche por rescatar a esa "escoria social", de la que también somos responsables.Por eso mi ser me dice e implora que jamás odiaré y maltrataré a unos de estos seres que estén a mi cargo, no quiero, no puedo, no debo.
Patricia
que bello es el poema de tu vida.siento la luna al lado de mi, cuando te leo , ademas cuando te reconozco en el cosmo. tú serás lo que desea ser. porque eres la fortaleza hecha mujer.
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